Forget the box

Cuando nos enfrentamos a una situación que debemos resolver, tenemos tendencia a buscar "referencias" para saber cómo comportarnos, cómo actuar. Puntos de anclaje que marquen una línea a seguir. Pero en lugar de eso, deberíamos ser capaces de volar, de "flotar" con total libertad de pensamiento.

 

Hay muchos que predican con la frase “think outside the box”, que se refiere a dejar de lado todo lo aprendido y pensar “fuera de la caja”. "La caja" son los convencionalismos, e insisten en dejarlos al margen. Pero, si antes todos pensábamos "dentro de la caja" y ahora hay que pensar "fuera de la caja"... ¿no llega a ser lo mismo, el mismo “convencionalismo”?

 

Dejadme que os diga un secreto: no hay caja.

 

Es normal buscar puntos de referencia para desarrollar un proyecto. Como es normal apoyarse en una barandilla para bajar una escalera. “Normal” si... pero necesario no. Si sabes dónde estás, hacia dónde vas y estás bien equilibrado, no te hará falta apoyarte en nada más. No existen límites... ni paredes de la dichosa caja.

 

Forget the box.

¿Cómo?

 

Para nosotros en apple tree communications, Forget the box es una filosofía a la vez que una metodología creativa. Cuando abordamos un reto, primero hacemos nuestros deberes; observamos la situación, el entorno y los puntos de referencia del cliente. Y luego los olvidamos, para poder pensar, crear, cuestionar con total libertad. Imaginamos lo imposible y estudiamos lo que funciona. Jugamos.  Flotamos. Y después, cuando las ideas hayan podido fluir, volvemos al punto de partida, el cliente y su reto. Medimos lo que hemos pensado contra el briefing, y nos aseguramos de contestarlo con lo que mejor le encaje. No tenemos miedo de presentar ideas de lo más “locas”, ni tenemos miedo de seguir haciendo lo que sabemos que funciona.

No hay nada de malo en innovar, ni lo hay en repetir. Una idea es buena solo si encaja y resuelve el problema, y hay muchas ideas buenas que nos pueden servir o incluso inspirar…  No todo está inventado, pero tampoco hace falta volver a inventarlo todo. No hay nada de malo en hacer lo convencional, ni en hacer lo no convencional… pero lo que nunca ha habido, ni habrá una caja.

 

Forget the box nos enseña que no tener que depender de los límites establecidos, la famosa caja, no es lo mismo que tirarse al vacío: es simplemente conseguir la libertad para pensar y crear.

 

Try to Forget the box