Pensaba que no sería tan difícil. Desde luego no era la primera vez que usaba un teléfono y no había llovido tanto desde que era yo la que estaba al otro lado de la línea recibiendo llamadas de agencias de comunicación y notas de prensa. Sin embargo ahora había cruzado “a través del espejo” de la comunicación y estaba al otro lado, como Alicia en su cuento de reinas, sombrereros y conejos con reloj.